

“El bordado es para prendas profesionales y ropa prémium, porque es más duradero y sofisticado.
La estampación con serigrafía es más económica, así que es mejor para pedidos grandes y prendas de calidad media”.
Eso es, a grandes rasgos, lo que dicen la mayoría de artículos que encontrarás si buscas en Google “bordado o estampado”.
Pero la realidad es mucho más compleja.
Tanto el bordado como la serigrafía permiten conseguir un resultado de alta calidad.
Lo importante es saber elegir la más adecuada para ti (según tus necesidades y de los objetivos de tu empresa).
Esto es algo que en Sirocografía tenemos muy en cuenta.
Cuando trabajamos con un cliente, estudiamos a fondo su proyecto para asesorarle sobre cómo enfocar su pedido.
Y entre otras cosas, le aconsejamos sobre qué le conviene más: un diseño estampado, bordado, o incluso ambos a la vez. 😉
En este post vamos a darte una pequeña muestra de cómo lo hacemos.
Aquí te explicamos:
Empezamos.
Antes de entrar en materia, es importante que entiendas las diferencias entre estas dos técnicas y qué beneficios nos ofrece cada una.
Empezamos por el estampado con serigrafía.
En la estampación con serigrafía, aplicamos tinta directamente sobre el tejido, haciendo pasar la tinta a través de unas mallas especiales o “pantallas” para conseguir el diseño deseado.

Y puede que esta explicación no te aclare gran cosa… pero quédate con esta idea:
La estampación con serigrafía permite crear diseños con colores muy saturados y vivos, y con detalles muy definidos.
Además, otra ventaja de la serigrafía es que permite hacer estampados que duran muchísimo tiempo en buen estado.
Esto en lo que respecta a la serigrafía en general.
Pero en Sirocografía vamos tres pasos más allá, porque:
Así podemos ofrecerte productos atractivos, duraderos y alineados con tus valores.
La serigrafía es una técnica muy versátil, que se puede utilizar para:
Por ejemplo:

Este es uno de nuestros trabajos: una estampación con efecto fotográfico.
Y esta camiseta que hicimos para la ONG Cáritas es un buen ejemplo del nivel de detalle que podemos llegar a conseguir con la serigrafía:

En el bordado, el diseño se cose directamente sobre la prenda usando hilos de colores. El resultado es un diseño con relieve (se nota al tacto y también a la vista).
Es una técnica que:
Eso sí: al tratarse de una técnica bastante laboriosa de aplicar, los diseños bordados suelen tener un precio elevado.
Por eso suele utilizarse, sobre todo, para diseños pequeños (un logo, unas iniciales…).

Es una opción muy utilizada en:
Ahora que tenemos las bases claras, pasemos a un terreno más práctico.
En Sirocografía no nos limitamos a coger tu diseño y estamparlo en una prenda.
Lo primero que hacemos cuando empezamos a trabajar contigo es elaborar un briefing estratégico:
Un análisis previo donde estudiamos las características de tu proyecto (objetivos, identidad de tu empresa, etc.).
A partir de este análisis, te asesoramos respecto a:
Y un largo etcétera.
El objetivo es ofrecerte la ropa personalizada perfecta según tus necesidades, y optimizando tu presupuesto.
Para que veas cómo llevamos esto a la práctica respecto al tema de bordar o estampar, te hemos preparado 3 ejemplos prácticos.
Vamos a verlos.
Supongamos que tu proyecto es una ONG de cooperación internacional.
Has decidido invertir en merchandising textil para eventos (camisetas, tote bags, etc.), para así potenciar la visibilidad de tu ONG y atraer nuevos socios.
En un caso así, te recomendaríamos trabajar solo con serigrafía, que nos permite:
Y un punto extra: trabajamos con prendas de Stanley/Stella, un fabricante de ropa prémium que nos ofrece productos textiles:
Demos un pasito más.
Ahora imagina que tienes una marca de moda urbana y quieres lanzar una línea de ropa prémium.
En este caso, te aconsejaríamos combinar ambas técnicas:
Esta combinación se utiliza mucho en prendas como sudaderas prémium, por ejemplo.
Último ejemplo: diriges una empresa de ingeniería y necesitas uniformes de alta calidad para tu equipo.
En este caso, podríamos dividir el pedido en dos tipos de prendas:
Esta combinación te permite ofrecerle a tu equipo el tipo de prenda más adecuada según el contexto (y además, optimizando tu presupuesto).
Como ves, elegir entre bordado o serigrafía no es una cuestión de “cuál es mejor”.
A la hora de elegir una u otra (o ambas), debes tener presente qué tipo de prenda necesitas, en qué contexto se van a utilizar, la imagen que quieres transmitir…
Si todavía tienes dudas sobre qué técnica encaja mejor con lo que necesitas, nosotros te asesoramos.
No solo en este aspecto, sino también a nivel de:
El resultado: ropa personalizada que potencia la imagen de tu empresa y que cuida tu presupuesto.
Si quieres que estudiemos tu caso y te recomendemos la mejor opción, reserva una reunión con nosotros y te guiamos paso a paso.






